¿QUÉ ES REIKI?
La colocación de las manos sobre el cuerpo humano no es
una idea nueva; cuando sufrimos algún dolor, o se lastiman
los niños, lo primero que tendemos a hacer es colocar
las manos sobre el área afectada, para “sentirnos
mejor”. El contacto humano brinda calor y sentimientos
de cuidado y amor. Muchas clases de terapias incluyen el tacto
como parte del proceso de sanación.
La sanación no es solamente la eliminación de los
síntomas sicológicos, como se conoce comúnmente;
la sanación con Reiki es un proceso completo y resuelve
en su totalidad la causa de la enfermedad y los síntomas.
A través del proceso de sanación, retornamos al
estado de alineación con nuestros Seres Superiores: una
verdadera forma de ser.
El Reiki es una técnica guiada espiritualmente que proporciona
energía generadora de vida; el profesional en Reiki recibe
esta energía y la canaliza, a través de las manos,
al cuerpo del cliente. Al trabajar de esta forma con los centros
de energía del cuerpo, el profesional en Reiki puede restablecer
el sentido de bienestar del cliente.
El origen de la sanación con Reiki es incierto, pero se
le ha asociado con las técnicas de sanación milagrosas
de Jesús y Buda. Desarrollado por monjes budistas en el
Tíbet, el Reiki ha sido adoptado en la actualidad en el
mundo occidental y se utiliza para tratar una serie de enfermedades
diferentes, tanto metales como físicas.
El Reiki es uno de los regalos más maravillosos que puede
usted recibir y compartir con los demás; el Reiki es amor
universal, compasión, armonía y equilibrio que
inculca a quien lo recibe una sensación de poder y completad.
La práctica de Reiki es una técnica simple que
consiste en colocar las manos sobre el cuerpo. El toque de curación
permite que la energía restauradora pase por el cuerpo
por medio de las manos del sanador, quien canaliza esta energía
pura y clara desde una fuente superior que nosotros llamamos
el Universo.
Los estudiantes de Reiki inician canalizando esta poderosa energía
a sus propios cuerpos físicos y espirituales; una buena
forma de practicar la técnica es dar Reiki a los alimentos
que consumimos, al agua que tomamos, a las mascotas que tenemos,
a las plantas de nuestro hogar, a la habitación donde
dormimos y a la casa entera. Los profesionales de Reiki que apenas
inician quedan sorprendidos de pronto por la energía vibrante
que les rodea. También es posible dar Reiki a los medicamentos
que tomamos. El universo es una fuente cotidiana de esta energía
vital. Sólo tenemos que aprender a aceptarla y utilizarla
para la creación de bienestar. La práctica de sanación
con Reiki continúa difundiéndose conforme más
y más gente descubre sus beneficios. Es sumamente relajante;
libera el estrés y otros malestares a los que nos vemos
expuestos en nuestras vidas diarias.
Es a través de las manos de la persona que sana mediante
Reiki que el paciente recibe la Energía Universal; es
a través de sus manos que la energía del paciente
se limpia y despeja de aquella energía que se ha acumulado
en el cuerpo y debe liberarse. Esta energía “atascada” provoca
síntomas físicos y emocionales de enfermedad, desde
molestias leves hasta dolores graves. El tratamiento con Reiki
funciona al liberar la energía no deseada de los chakras,
que son las puertas de entrada de energía al cuerpo. Existen
muchos chakras, pero sólo consideraremos los siete chakras
principales.
¿CÓMO FUNCIONA EL TRABAJO
CON REIKI?
El Reiki funciona a través de sintonizaciones, que son
ritos sagrados que sólo puede realizar un Maestro de Reiki;
estas sintonizaciones conectan al sanador con la fuente de la
Energía Universal para la vida. La conexión a la
fuente y la habilidad para canalizar la energía mejoran
aún más con sintonizaciones adicionales. Las energías
del profesional nunca se reducen pues se canaliza la energía
del Reiki. La persona que da Reiki experimenta un aumento en
el Ki (la energía que irradia de todas las cosas vivientes
y las alimenta), lo que le permite realizar varias sesiones de
sanación consecutivas. La belleza del Reiki consiste es
que siempre es positivo, siempre brinda sanación y beneficios
tanto al profesional como a sus clientes.
Para conectarse con la energía Reiki, el receptor coloca
las manos sobre sí mismo o sobre otros, y espontáneamente
canaliza la energía a través de su propio cuerpo.
Puesto que el Reiki es guiado por una Inteligencia Superior,
la mente y experiencia del profesional no afecta la energía
Reiki. La mente del cliente no afecta la energía de sanación,
ya sea que crea o no en el Reiki. La energía sabe a dónde
dirigirse y qué hacer.
El Reiki sanará la causa del problema en cualquier nivel
que exista: mente, cuerpo o espíritu, de la misma forma
que el Ki en el cuerpo puede verse afectado por pensamientos
y sentimientos. Los pensamientos y sentimientos negativos son
la causa principal de las restricciones en el flujo del Ki. Esto
es compatible con el hecho de que las actitudes y creencias negativas
son responsables de muchas enfermedades en el mundo occidental.
El Reiki desvía la mente consciente y funciona directamente
con el inconsciente que es el almacén de estos pensamientos
y sentimientos, disolviéndolos y llevándoselos;
de esta forma, el Ki fluye libremente y equilibra las funciones
del cuerpo físico y restableciendo la salud.
Si pensamos en el cuerpo como una casa llena de luces, el proceso
de sintonización es similar al acto de encender la luz;
los interruptores eléctricos que se conectan con la luz
representan los chakras o centros de energía en el cuerpo.
Los chakras enlazan nuestros cuerpos físicos con nuestro
Yo Superior. Es necesario realizar pruebas de estos interruptores
a fin de asegurarnos de que no haya bloqueos al flujo de electricidad;
en ocasiones, requieren reparación; de la misma forma,
los chakras en nuestro cuerpo necesitan equilibrarse para que
el Ki fluya correctamente. Cuando los interruptores (chakras)
se han limpiado de obstrucciones, la electricidad en sí (Energía
Reiki) puede fluir libremente y encender la luz en la casa (cuerpo).
Después de sintonizarse, las personas entran en contacto
con la Energía Universal para la vida.